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Mi primer aventura con Bambú

Sin ningún previo entrenamiento más que pequeños paseos cerca de casa un día decidí que haría mi usual salida a escalar y lo llevaría con su correa, lo lleve al parque de los Dinamos, pensé que al ser un lugar en la montaña y con poca gente no tendría problema y la pasaría bien.

Camino a la aventura

El camino en coche fue fácil, pues desde pequeño esta acostumbrado a viajar en el. Luego lo lleve en mis brazos caminando por 5 minutos a la zona de escalada. Ahí deje que caminara un poco con su correa para que conociera el lugar, yo sólo lo iba siguiendo sin jalarlo a ningún lado.

 

Lo que paso después es que empezó a explorar por un sendero que iba cuesta abajo y era difícil para mi caminar con facilidad, y más que iba sosteniendo cuidadosamente la correa. Al seguirlo resbale un poco y el inmediatamente intento correr asustado y desesperado, tan asustado y desesperado que con facilidad vi como empezó a safarse de su arnés de cintas y por supuesto asustada corrí para agarrarlo con brusquedad.

Mi impulso e instinto por no perderlo por supuesto hizo que se asustara mucho más y en el momento que lo agarre trepo por mi cara y escapo de mis brazos. Ya para este momento de mi ceja y mi frente chorreaban gotas de sangre por los arañazos que desesperado por huir hizo en mi cara. Otra vez desesperado trataba de escaparse del arnés (ya sólo tenía una pequeña cinta en el cuerpo y en cualquier segundo se libraría de él). Así que esta vez actué con más calma y le hable con voz tranquila para que no corriera y reconociera que no había ningún peligro, con esto logré que se quedará tranquilo y me permitiera acercarme y agarrarlo.

Arañada por Bambú

Ya después lo metí entre mi chamarra y lo abrace mientras esperaba que mis amigos guardaran todo el equipo para irnos de ahí y poder limpiar mis heridas.
Heridas del accidente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esa fue nuestra primera experiencia como “adventure cat”, afortunadamente los rasguños no fueron tan profundos y no alcanzo nunca a escaparse de mi, pero definitivamente no fue una experiencia agradable pero si una buena lección que nos enseño varias cosas, entre ellas las más importantes;

– Siempre hay que llevar un refugió, ya sea una transportadora ó mochila dónde pueda esconderse si se siente inseguro.

– El arnés definitivamente es lo más importante, ya que los que no son especiales para gatos se pueden safar con facilidad.